Rover Scouts
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4. La Ley Scout interpretada para los Rover Scouts

Rover Scout significa «hombre de verdad» y «buen ciudadano». La Ley para los Rovers es la misma que para los Scouts, en palabras y en principio, pero debe verse desde un nuevo punto de vista: el de un hombre. En ambos casos, el principio en que se apoya la Ley anula el yo y resalta la buena voluntad y el servicio a los demás. No lo toméis como una instrucción piadosa, sino como una guía hacia la edad adulta.

El scout cifra su honor en ser digno de confianza

Como Rover Scout, ninguna tentación, por fuerte o secreta que sea, debe empujarte a cometer un acto deshonroso o una acción dudosa, por pequeña que sea. No te echarás atrás en una promesa que hayas hecho.

«La palabra de un Rover vale tanto como su fe».

«La verdad, y solo la verdad, para el Rover».

El scout es leal al Rey, a sus jefes, a sus padres, a sus patronos y a sus subordinados

Como buen ciudadano, formas parte de un equipo que «juega el juego» limpiamente por el bien común. Eres leal al Rey, como cabeza del Imperio; al Movimiento Scout; a tus amigos y compañeros de trabajo, y a tus patronos o empleados, porque harás lo mejor para ellos aunque no te respondan del todo como te gustaría. Más aún: eres leal contigo mismo, y por eso no pierdes la estima propia jugando sucio ni engañarás a otro hombre ni a otra mujer.

El deber del scout es ser útil y ayudar a los demás

Como Rover Scout, tu mayor meta es el servicio. Se puede contar contigo en cualquier circunstancia para sacrificar tu tiempo, tu descanso o, si es necesario, tu propia vida por los demás.

«El sacrificio es la sal del servicio».

El scout es amigo de todos y hermano de todo scout, sin importar la clase social

Como Rover Scout, reconoces a los demás como seres humanos que, como tú, son hijos del mismo Padre, y dejas a un lado cualquier diferencia de opinión, casta, credo o país. Dominas tus prejuicios y buscas sus cualidades: cualquier tonto sabe criticar sus defectos.

Si practicas este amor a los hombres de otros países y les ayudas a establecer la paz y la buena voluntad internacional, eso es el Reino de Dios en la tierra.

«Todo el mundo, una hermandad».

El scout es cortés

Como los caballeros de antaño, como Rover eres educado y atento con los demás, con los ancianos y con los niños. Pero, más que eso, eres cortés incluso con quienes se te oponen.

«El que tiene razón no tiene por qué perder los estribos; el que está equivocado no puede permitirse ese lujo».

El scout es amigo de los animales

Reconocerás tu camaradería con las demás criaturas que Dios puso, como a ti, en el mundo durante un tiempo para disfrutar de la existencia. Por eso, maltratar a un animal es hacerle un pobre servicio al Creador.

«Un Rover debe tener un gran corazón».

El scout obedece sin replicar a sus padres, a su Guía de Patrulla y a su Jefe de Tropa

Como Rover Scout, te disciplinas y te pones pronta y voluntariamente al servicio de la autoridad constituida para el bien común. La comunidad más disciplinada es la más feliz, pero la disciplina debe nacer de dentro, no solo venir de fuera. Aquí está el gran valor del ejemplo que des a los demás en este sentido.

El scout sonríe y silba ante las dificultades

Como Rover Scout, te verán como un hombre que no pierde la cabeza y que sale de las crisis con audacia y optimismo.

«Si puedes conservar la cabeza cuando a tu alrededor todos la pierden y te culpan a ti… serás un hombre, hijo mío».

El scout es ahorrador

Como Rover Scout, mirarás hacia delante y no malgastarás tu tiempo ni tu dinero en placeres pasajeros, sino que aprovecharás las oportunidades del presente pensando en el éxito futuro. Lo harás con la idea de no ser una carga, sino una ayuda para los demás.

El scout es limpio en pensamiento, palabra y obra

Como Rover Scout, se espera de ti que no solo seas limpio de mente, sino también de intención; que seas capaz de dominar cualquier inclinación o desenfreno sexual, y que des ejemplo a los demás siendo puro y elevado en todo lo que piensas, dices o haces.


En el código scout hay una undécima ley, no escrita: «El scout no es tonto». Espero que en el código Rover no haga falta. Aun así, como Rover, debes recordar que, al cruzar el umbral de la niñez para convertirte en hombre, ya no estás aprendiendo a cumplir la Ley Scout, sino usándola como guía de conducta en tu vida. Más aún: ahora ocupas la posición responsable de dar ejemplo a otros, y ese ejemplo puede llevarlos al bien o al mal, según bases o no tu conducta en la Ley y según cumplas la Promesa que hiciste por tu honor como Rover Scout de ofrecer buena voluntad y ayudar a todos.