1. La meta de la Hermandad Rover Scout
Palabras del Jefe Scout
Los Rover Scouts forman una hermandad del aire libre y del servicio. Son excursionistas de los espacios abiertos y acampadores de los bosques, capaces de valerse por sí mismos y, al mismo tiempo, de servir a los demás. Son, de hecho, la rama mayor del Movimiento de los Boy Scouts: jóvenes de más de 17 años.
Las cuatro metas de la formación scout en la vida de bosque consisten en desarrollar estos puntos:
- Carácter e inteligencia.
- Trabajos manuales y habilidades.
- Salud y fuerza.
- Servicio a los demás y responsabilidad ciudadana.
La hermandad de los Rover Scouts, que se organizó en Gran Bretaña y en las posesiones de ultramar, se ha extendido también a otros países.
No es solo una hermandad: es una hermandad alegre, con su camaradería de campamento, su uniforme y sus cuevas Rover (N. del T.: los locales de reunión de un Clan) o lugares de reunión en todo el mundo.
Como es una hermandad viajera, si eres miembro puedes viajar a países extranjeros y cultivar allí la amistad de hermanos Rovers de otras nacionalidades.
Este aspecto de nuestro Movimiento no solo es interesante y educativo: también es un paso adelante para asegurar la paz futura del mundo gracias a la buena voluntad mutua.
Si ya has sido Boy Scout, sabrás mucho de lo que hay que saber.
Si no has sido scout, lo primero que necesitas es un par de zapatos fuertes y un corazón vigoroso. Después, pide, consigue o compra en el Grupo Scout más cercano un ejemplar de «Escultismo para muchachos» (Scouting for Boys). Ahí encontrarás detalles que te ayudarán a hacer excursiones y a acampar.
En una serie de charlas junto al fuego de campamento, el libro te explica:
- El arte y el trabajo de los scouts.
- Las expediciones.
- La vida de campamento.
- El rastreo.
- La vida de bosque y la naturaleza.
- La salud y la energía.
- La caballerosidad.
- Cómo salvar vidas y atender accidentes.
- Los deberes del ciudadano.
La meta de la Hermandad Rover y el servicio a los demás
El objetivo de la formación Rover es preparar a los hombres jóvenes para que sean ciudadanos felices, sanos y útiles, y dar a cada uno la oportunidad de hacer una carrera útil para sí mismo.
Da al muchacho mayor una meta y lo mantiene bajo buenas influencias en la etapa difícil de la vida en que apenas empieza a ser adulto.
Ofrece el Escultismo, con las alegrías de la vida de bosque y de la naturaleza, a los jóvenes (¡tantos jóvenes me han preguntado cómo podían disfrutar de la diversión del Escultismo!, y así pueden hacerlo).
Ayuda a los jóvenes de más de 18 años que lo deseen a prepararse para ser Jefes de Tropa o instructores del Movimiento Scout.
Da a los jóvenes la oportunidad de prestar un servicio útil a los demás sobre bases sólidas.
Cómo funciona
(Véase el capítulo 3).
Los Rover Scouts se organizan en «Clanes» bajo la dirección de un «Dirigente Rover».
Para que te admitan en el Clan debes tener 17 años, aunque es preferible que tengas 18 (N. del E.: era la edad Rover en la Inglaterra de la época; depende de cada Asociación). Si no has sido scout, debes desear vivir al aire libre, acampando o haciendo excursiones, y cumplir la Ley Scout.
Con la aprobación del Jefe de Grupo y del Clan de Rovers, entras a prueba para ver si el Roverismo te conviene y si tú le convienes al Roverismo.
Se espera que estudies la Promesa, la Ley Scout (véase el capítulo 4) y el Escultismo tal como se presenta en «Escultismo para muchachos» y en «Roverismo hacia el éxito» (Rovering to Success), donde se dan ideas para formarse y para adaptarse a la vida de muchacho mayor.
Después, si el Dirigente Rover lo aprueba, recibirás la investidura de Rover. La investidura es la ceremonia de admisión, y se hace según la costumbre del Clan y los deseos del candidato. Significa que te propones tomarte en serio el Roverismo y que harás todo lo posible por defender sus objetivos y sus métodos y por llevarlos a la práctica. Por eso debes pensártelo bien antes.
La idea general de la ceremonia se explica en un folleto titulado «La investidura de un Rover Scout». La ceremonia incluye tu Promesa Scout, que dice así:
«… cumplir mis deberes para con Dios y el Rey (N. del E.: entre nosotros, “y la Patria”), ayudar a los demás en todas las circunstancias y cumplir la Ley Scout».
Cómo empezar
(Los futuros Rover Scouts y los futuros dirigentes encontrarán información más detallada en el capítulo 2).
La unidad de los Rover Scouts es el Clan. No hay un número mínimo de miembros para formar un Clan, que se dividirá en Patrullas cuando convenga (N. del E.: entre nosotros se divide en «equipos», que no equivalen a las Patrullas). Normalmente, el Clan forma parte de un Grupo, que consta de tres secciones de la Hermandad Scout: la Manada de Lobatos, la Tropa de Scouts y el Clan de Rovers.
Es deseable que los Rover Scouts se reúnan para sus actividades, sobre todo cuando son pocos.
Donde no haya un Grupo al que puedan unirse, los Rover Scouts pueden inscribir un grupo nuevo en la Asociación Local (N. del E.: la Oficina de Distrito) empezando solo con el Clan (N. del E.: en muchas asociaciones un Clan no puede existir sin Tropa o Manada). Pero siempre hay que tener presente que se debe formar una Manada y una Tropa lo antes posible, lo cual es una espléndida oportunidad de servicio para algunos Rover Scouts.
En la medida de lo posible, cada miembro del Clan debe tener una tarea en la Patrulla: encargado del material, secretario, tesorero, encargado de excursiones, jefe de estudios, encargado de actividades recreativas, etc. Siempre que se pueda, a cada miembro se le asignará también un día de la semana en el que estará «de servicio», listo para encargarse de cualquier tarea o atender cualquier llamada.
Como la meta del equipo no es solo ganar partidos, sus miembros se darán cuenta de que el Roverismo no es para ellos un simple pasatiempo, sino la oportunidad de prepararse para hacer bien su trabajo y para servir a sus semejantes.
Locales de Clan
Las salas especiales llamadas Locales de Clan deben ser para los Rovers, separadas de las de los Scouts, etc.
Los propios Rovers deben administrarlos, y tienen que estar abiertos todas las tardes, ya sea para trabajar o para actividades sociales. Si lo desean, varios Clanes pueden colaborar y compartir un local con un programa común.
No es posible dirigir bien a los Rover Scouts sin un local.
Actividades
El servicio es la actividad práctica del Escultismo para los Rovers.
Hay que animar a todos los Rovers a que ayuden en todo lo posible a su propia Tropa o Manada, o a las de otros. Así adquieren experiencia práctica en la formación de scouts, lo que les ayuda a convertirse en los Jefes de Tropa y los padres del futuro. Debe dárseles responsabilidad en tareas concretas para ayudar a los Scouters de su Grupo.
Como es natural, las actividades son de dos clases:
a) Servicio scout.
b) Servicio público.
a) Servicio en su propio Grupo, como Jefes de Lobatos, secretarios, organizadores de juegos, instructores, examinadores de especialidades, miembros del comité, ayudantes del Jefe de Grupo, etc. Servicio de ayuda a otros Grupos, a los Scouts Marinos y a los scouts de hospitales y residencias; ayuda en concentraciones, competiciones deportivas, campamentos, etc.

b) Las Patrullas pueden formarse y entrenarse como «Destacamentos de Ayuda Local» para servicios como estos:
- Ayuda a los responsables de bienestar en fábricas, centros de juego, etc.
- Primeros auxilios (para atender accidentes de todo tipo, aglomeraciones, etc.).
- Vigilancia de la costa como auxiliares de los guardacostas.
- Mensajeros en bicicleta y en moto.
- Ayudantes o instructores en Tropas, centros recreativos, clubes de muchachos, etc.
- Brigadas de bomberos en pueblos, aldeas, fábricas u hospitales.
- Servicio civil en tiempo de guerra.
- Socorristas o barqueros.
- Policías auxiliares voluntarios o ayudantes de la policía.
Es importante practicar al máximo la acampada y los juegos al aire libre (sin perder de vista el descanso adecuado y el reposo del domingo). Hay que evitar los «scouts de salón». Merece la pena conseguir expertos que vengan a dar charlas informales y demostraciones y a organizar expediciones. Estos son algunos ejemplos de actividades:
Al aire libre:
- Atletismo
- Caminatas
- Travesías a lo largo de la costa
- Fútbol
- Bicicleta
- Excursionismo
- Béisbol
- Exhibiciones gimnásticas
- Remo
- Escalada en roca y en árboles
- Acampadas
- Rastreo
- Viajes por canales y ríos
- Hockey
- Liebres y galgos
- Natación
- Expediciones históricas y de naturaleza
- Visitas instructivas a oficinas municipales, juzgados, museos, fábricas, etc.
- Visitas al extranjero para ver a otros Rovers
Bajo techo, para formarse unos a otros:
- Charlas de expertos de cualquier campo profesional o social
- Grupo coral
- Bailes
- Grupo de oratoria
- Danza folclórica
- Juegos de salón
- Club de dibujo
- Círculos de estudio (para formación cívica)
- Gimnasia y ejercicio libre
- Judo
- Sociedad musical
- Coros scouts
- Veladas sociales
La responsabilidad de un Rover Scout
Como Rover, además de convertirte en un hombre más cabal y en mejor ciudadano, eres, aunque no lo sepas, alguien a quien los chicos de tu Grupo Scout y de tu barrio miran con admiración. Los muchachos son unos imitadores sorprendentes, y uso la palabra «sorprendentes» a propósito, porque nos sorprende descubrir cuánto bien o cuánto daño podemos hacer a los chicos con el ejemplo que damos.
Así que, como Rover Scout o como muchacho mayor entre tus hermanos pequeños, llevas sobre los hombros una responsabilidad de la que al principio no te darás cuenta. Según lo que hagas o digas, puedes estar guiando a un muchacho hacia el bien o hacia el mal.
«Ser bueno es noble, pero enseñar a otros a ser buenos es mucho más noble… y mucho más fácil».
Eso decía Mark Twain, pero tengo mis dudas sobre la última parte, porque se enseña sobre todo con el ejemplo; así que debes tener cuidado.
Ten cuidado, si no por ti, por tu ejemplo. Verás que tienes aquí una oportunidad tremenda, si quieres aprovecharla, de hacer mucho bien a tus hermanos más jóvenes. Con tu propia conducta puedes marcarles el camino hacia la alegría, la amistad, la vida recta y el hablar correcto.
En cuanto a los que ya son miembros de la Hermandad Scout, y también a los demás, debo destacar la posibilidad y la necesidad del «servicio» en el ambiente diario de la vida del Rover Scout, y señalar que el Rover debe intentar siempre aplicar sus ideales, en primer lugar, a la vida diaria. Esto me parece el mejor coronamiento de la experiencia del Escultismo, mejor que mandar a un muchacho a buscar campos especiales donde actuar. Así espero que consolidemos todo lo que hay detrás del Escultismo y que pongamos el acento en lo que de verdad queremos: llevar los ideales del Escultismo a nuestra vida diaria y atraer así a otras personas, para que su magia las toque y sus ideales las ayuden.
La felicidad es tuya si remas bien tu propia canoa. Con todo mi corazón te deseo éxito, y te doy el deseo scout: ¡Buen acampar!
(Este mensaje del Jefe Scout procede de su libro «Roverismo hacia el éxito»).