7. Hidalguía de los caballeros
Fogata 21. Disciplina de sí mismo
En Escultismo para muchachos: antes de la fogata.
Lo más importante que un dirigente tiene que enseñar a sus muchachos es a atender al sentido del honor y a poseerlo.
No siempre es fácil hacerlo, pero es la piedra angular del carácter.

No se menciona en la instrucción de los Lobatos porque es una norma que queda fuera del alcance de los muy pequeños; pero a la edad scout puede empezarse, y con un efecto fuerte y duradero.
Browning describe así la autodisciplina:
Alguien que nunca volvió la espalda, sino que marchó de frente; que nunca dudó de que las nubes se abrirían; que nunca soñó, aunque el bien fuera vencido, que el mal triunfaría; que sostuvo que caemos para levantarnos, que nos desconciertan para luchar mejor, que dormimos para despertar.
Licurgo dijo que la riqueza de un Estado no está tanto en el dinero como en los hombres sanos de cuerpo y de mente: un cuerpo preparado para luchar y resistir, y una mente bien disciplinada que ve las cosas en su justa proporción.
Fogata 22. Aprovechamiento personal
En Escultismo para muchachos: antes de la fogata.
Esta charla abre a los instructores un amplio campo para el trabajo más importante de todos dentro del esquema de los Boy Scouts, y les da la oportunidad de hacer algo realmente importante por el país.
La actual falta de religión debe remediarse con una práctica religiosa activa, más que con una religiosidad solo espiritual.
Autoeducación
Es decir, aquello que el muchacho aprende por sí mismo es lo que conservará y lo que le guiará en su vida futura, mucho más que lo que un maestro le imponga por medio de la «instrucción».
Esto es tan cierto en la religión como en las materias profanas. La tarea del maestro, o del dirigente scout, es animarlo en su esfuerzo y sugerirle la dirección correcta.
El muchacho tiene una inclinación natural hacia la religión, pero instruirle en puntos que pueden resultar atractivos para un adulto a menudo hace que se aburra o que se vuelva un presumido. Una manera de ganárselo es llevarle a conocer a Dios a través de la naturaleza y de sus deberes cristianos, por medio de la práctica scout de la buena acción, la especialidad de «misionero», etc.
Escultismo dominical
En los países cristianos, los scouts deben asistir sin falta los domingos a la iglesia o a la capilla, o al desfile de su propia iglesia. La excursión del día puede dedicarse a prácticas scouts tranquilas, como observar la naturaleza, buscar plantas o insectos y observar animales o pájaros; o, en la ciudad y con mal tiempo, a visitar buenas galerías de pintura, museos, etc. También puede dedicarse a hacer de «caballeros andantes» con buenas acciones: recoger flores y llevárselas a los enfermos de los hospitales, leerles el periódico, etc. El domingo es día de descanso, y holgazanear no es descansar. Cambiar el taller por el campo sí es descanso; pero el domingo es a menudo un día de no hacer nada y, moralmente, el peor día para nuestros muchachos y muchachas. Combina la instrucción religiosa de tu iglesia con el estudio de Dios en la naturaleza, y practica la buena acción el día del Señor.
Mejora personal
Buena parte de la pobreza y del paro se debe a que se deja a los muchachos correr a sus anchas y abandonar la escuela como holgazanes, o a que se acostumbran desde pequeños a trabajar como jornaleros, recaderos, etc., y al principio de la edad adulta se encuentran sin conocer ningún oficio útil e incapaces de hacer otro trabajo que el que hacen. Se quedan sin esperanza y sin empleo. Aquí es donde un instructor como tú puede hacer un trabajo valioso por el muchacho: hablar en privado con cada uno sobre su futuro, trazar con él un camino y ayudarle a empezar a prepararse para recorrerlo. Anímale a crear por sí mismo y a adoptar «aficiones» o trabajos artesanales.
Hay que fomentar el estudio de la radio. Se usa mucho, enseña electricidad, desarrolla la habilidad manual y puede ser útil a los demás; sobre todo si los scouts buscan conciertos y otros programas que coincidan con las reuniones de padres y amigos en su local, y llevan un aparato para que los inválidos o las personas impedidas que no tienen otro modo de hacerlo puedan disfrutar de la radio.
Las sugerencias que ofrezco aquí son muy limitadas por falta de espacio, pero tu propia experiencia e imaginación te darán más.
Fogata 25. Ayuda al prójimo
En Escultismo para muchachos: antes de la fogata.
Primeros auxilios
Al enseñar primeros auxilios, el error habitual es preparar a los muchachos para aprobar un examen, más que para aplicar sus conocimientos con inteligencia en una emergencia. Así, el scout que se hizo cargo de un bebé con convulsiones en la estación de ferrocarril, corrió a la locomotora, sacó agua tibia y metió en ella al bebé, hizo lo correcto. Había visto a su madre hacer lo mismo.
Usa demostraciones o casos reales, más que enseñar los nombres de los huesos en latín.