Notas para instructores
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Notas para instructores

4. Rastreo

Fogata 11. Observación de señales

En Escultismo para muchachos: al final de la fogata.

Cómo enseñar observación

En la ciudad:

Practica con tus muchachos a recorrer una calle fijándose en las distintas clases de tiendas por las que pasan y recordando al final su orden. Después, a fijarse en sus nombres y recordarlos.

Un scout sostiene un plano cuadriculado

Luego, a fijarse en lo que hay en los escaparates de las tiendas, uno tras otro, medio minuto en cada uno, y recordarlo.

Los muchachos también deben fijarse en los edificios destacados como puntos de referencia; en el número de bocacalles de la calle que recorren; en los nombres de las otras calles; en los detalles de los caballos o vehículos que pasan y, sobre todo, en los detalles de las personas: cómo visten, sus facciones, su porte; y en las matrículas de los vehículos de motor y los números de los policías.

La primera vez, llévalos tú para enseñarles cómo se hace; después, mándalos solos y, cuando vuelvan, interrógalos.

Haz que aprendan por sí mismos a localizar y recordar dónde están todas las farmacias, las alarmas de incendios, los puestos fijos de policía, las ambulancias, etc.

En el campo:

Sal a caminar con la Patrulla y enseña a los muchachos a fijarse en los accidentes destacados, como colinas, campanarios, etc., y en los más cercanos, como edificios singulares, árboles, rocas, verjas, etc.; en los caminos secundarios o veredas, las clases de cercas, las distintas clases de árboles, pájaros, animales, huellas, etc., y también en las personas y los vehículos. Que se fijen también en cualquier olor peculiar de plantas, animales, estiércol, etc.

Después mándalos a un destino determinado y, cuando vuelvan, interrógalos uno por uno y por separado, o todos juntos para que te den sus respuestas por escrito; por ejemplo, a seis preguntas que les harás sobre ciertos puntos en los que deberían haberse fijado.

Para que esta práctica tenga más valor, conviene que dejes en el suelo cierto número de pequeñas señales, como botones, cerillas, etc., para que los muchachos las vean o las recojan y te las traigan (así aprenden a observar el suelo que tienen cerca, además de los objetos lejanos).

Conocer el carácter

Manda a los scouts a buscar durante media hora un tipo impulsivo, un caso de pobreza leve, etc.

Al volver, el scout debe describir a la persona y explicar las razones que le hicieron pensar que tenía el carácter que indica.

También debe anotar cuántos otros tipos de personas encontró en su búsqueda: tantos de buen talante, tantos amargados, tantos bailarines, tantos con el bigote engominado, etc., juzgándolos, por supuesto, por la cara, la manera de andar, las botas, el sombrero, la ropa, etc.

Huellas

  1. El instructor debe hacer que los scouts preparen un trozo de terreno bien compacto (de 10 a 15 yardas cuadradas, unos 8 a 12 metros cuadrados) y que un muchacho lo cruce andando, luego corriendo y luego en bicicleta. Una parte del terreno debe estar húmeda, como después de la lluvia, y otra seca.

Después puedes explicarles la diferencia entre las huellas, para que luego sepan identificar de inmediato cualquier huella que vean y si la persona caminaba o corría.

Si es posible, al día siguiente haz huellas frescas junto a las viejas para que noten la diferencia y aprendan a juzgar la antigüedad de las huellas.

Luego haz huellas de varias clases y mézclalas; por ejemplo, las de un ciclista que se cruza con un caminante, cada uno pasando sobre la huella del otro, y deja que los scouts digan qué significan.

  1. Manda a un muchacho a dejar un rastro y que la Patrulla lo siga y se dé cuenta de cuándo otras huellas se superponen a las suyas, diciendo qué personas o animales pasaron después.

Nota: los hierros para huellas son un invento del señor Thompson Seton. Se atan a las suelas de las botas (como patines) y dejan una huella de ciervo. En su lugar, puedes poner un par de clavos en el tacón de tu bota o en la punta de tu bastón para dejar huellas inconfundibles.

Fogata 13. Lectura de «signos» o deducción

En Escultismo para muchachos: al final de la fogata.

Cómo enseñar a deducir en la práctica

Lee en voz alta una historia en la que ocurran bastantes detalles y se extraigan de ellos las deducciones correspondientes, como Las memorias de Sherlock Holmes o Las aventuras de Sherlock Holmes.

Un viejo rastreador sigue unas huellas junto a las de un perro y un gato

Después pregunta a los muchachos qué detalles sugieren ciertas soluciones, para ver si han captado el método.

Seguid huellas corrientes e intentad averiguar qué significan. Encontrarás ejemplos para la práctica diaria en mi libro Ayudas para el escultismo (Aids to Scouting).