5. Planos secretos de fortificaciones
En el dibujo de una mariposa se escondía el contorno de una fortaleza, con la posición y la potencia de sus cañones. Las marcas de las alas que quedaban entre las líneas no significaban nada; en cambio, las que estaban sobre las líneas indicaban el tipo y el calibre de cada arma, según una clave. Cada cañón se encontraba, dentro del contorno del fuerte dibujado en la mariposa, en el punto donde terminaba la línea marcada. La cabeza de la mariposa señalaba el norte. Así, las marcas de las alas revelaban la forma de la fortaleza y el tamaño de sus armas, que se distinguían en tres clases: cañones de fortaleza, cañones de campaña y ametralladoras.


Otra pequeña obra de arte del espionaje: las venas de una hoja mostraban el contorno de un fuerte orientado hacia el oeste (la punta de la hoja indicaba el norte). Cada tipo de marca tenía su significado: una indicaba dónde estaba montada la artillería, si una vena apuntaba hacia ella; otra, el «terreno muerto», donde había refugio del fuego; y otra, las ametralladoras.

Este es otro de los métodos con los que oculté los planos de un fuerte que levanté. Primero dibujé el plano tal cual, con la potencia y la posición de las distintas armas, que eran estas:
- A. Caponeras con ametralladoras.
- B. Cañones de 15 cm en cúpula.
- C. Cañones de 12 cm en cúpula.
- D. Cañones de tiro rápido ocultos.
- E. Cúpulas de obuses.
- F. Reflector.

Hecho esto, pensé cuál sería el mejor modo de esconder mis planos. En aquel caso decidí convertir el dibujo en una vidriera, y quedó muy logrado. Algunos de los adornos de la vidriera indicaban el tamaño y la posición de las armas. Estos eran los signos y su significado:
- Cañones de 15 cm.
- Obuses.
- Cañones de tiro rápido ocultos.
- Cañones de 12 cm.
- Ametralladoras.
- Reflectores.

Cómo ocultar un fuerte en la cabeza de una polilla
Este es otro ejemplo del mismo método para hacer planos secretos. Primero dibujé el plano con todos los detalles que interesaban. Después decidí disimularlo de forma que, si las autoridades militares me lo confiscaban, nadie pudiera reconocer en él el plano de una fortaleza. Se me ocurrió dibujarlo en el marco de la puerta de una catedral o de una iglesia, pero al final me decidí por la cabeza de una polilla. Al pie de la página de mi cuaderno escribí estas palabras:
«Cabeza de polilla Dula vista con lupa. Capturada el 19-5-12. Aumentada unas seis veces su tamaño» (lo que quería decir: a escala de seis pulgadas por milla).

