Qué pueden hacer los Scouts
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Qué pueden hacer los Scouts

A modo de presentación de este libro

Baden-Powell escribió este libro en 1921. Por razones prácticas, me gustaría dividir sus libros en varios grupos —se podrían agrupar de otra manera, desde luego— para poder situar el presente:

  1. En primer lugar, antes de fundar los scouts, Baden-Powell escribió un buen número de libros sobre el ejército, la caza y otras materias que no interesan directamente al Escultismo.
  2. Los libros escritos para los muchachos, que podemos decir que están centrados directamente en el Programa Scout.
  3. Otros libros, también escritos para muchachos, de tipo inspirador o motivador, para que quienes ya son scouts vivan con más intensidad su Promesa.
  4. Libros en los que nos cuenta sus recuerdos y lo que vivió a lo largo de los años: es el padre que quiere transmitir sus vivencias a los hijos.
  5. Y, por último, los libros que podemos llamar para el público en general, con los que intenta difundir su idea.

Este libro nos habla, como su título indica, de lo que pueden hacer los scouts: de lo que un scout aprende al vivir el Programa y de cómo aplicarlo a la vida diaria. Se puede decir que pretende mostrar que el Programa Scout es útil a los scouts todos los días, y no solo cuando llevan el uniforme puesto. Además, Baden-Powell vuelve sobre algunos de sus temas favoritos. El primero, las tribus o pueblos que podemos llamar primitivos, de los que siempre procura sacar enseñanzas para la vida diaria de los muchachos que viven en lo que llamamos civilización. El segundo, otro tema que trata en muchos libros: la observación de la naturaleza.

La tesis que plantea aquí es que un scout debe aprender de todos los demás hombres, aunque le parezcan incivilizados, y también de todo lo que le rodea, de esa maravillosa naturaleza que Dios ha hecho.

Merece la pena leer con detenimiento los párrafos que se refieren a la muerte de la madre de Baden-Powell, ocurrida en 1914, es decir, siete años antes de que escribiera este libro. En ellos el autor abre su corazón y deja ver sus sentimientos, algo poco común en un inglés de aquella época. Creo que con lo dicho basta para empezar la lectura de este libro, que se lee con facilidad y del que se pueden sacar muchas enseñanzas.