2. Segunda dentellada
Akela · Baloo · Bagheera · El lobezno · El saludo · La insignia · La danza de Tabaqui · Pronunciación de los nombres de la selva
Ahora quiero contaros algo más sobre Mowgli y la manada de la selva. ¿Os acordáis de quiénes eran los animales principales?
Akela
Akela era el sabio Viejo Lobo, cabeza de la manada, que presidía el Consejo de la Roca y vigilaba a los lobos pequeños para que cumplieran la Ley de la Manada. Era como el hombre maduro que enseña a los jóvenes lo que tienen que hacer para mantenerse fuertes y útiles.
Akela es una palabra india que significa «el que está solo». Solo puede haber un Jefe de Manada que la dirija, igual que Akela estaba solo en la Roca del Consejo. Si hubiera muchos jefes en la Manada, podría ocurrir que cada uno intentara hacer cosas distintas, y los Lobatos seguirían unas veces a unos y otras a otros. Al final, la Manada acabaría como la manada de Seeonee de El libro de la selva, cuando los lobos apartaron al viejo Akela y siguieron a diferentes jefes. No pasó mucho tiempo antes de que uno quedara cojo por haber caído en una trampa, otro tuviera las patas atravesadas por una bala y otros anduvieran flacos por haber comido cosas que no debían, mientras otros se habían perdido.
Si todos hubieran seguido a Akela, que era el jefe de la manada, nada de esto les habría pasado. Shere Khan era el tigre tramposo, todo rayas, dientes y garras; pero, como la mayoría de los muchachos fanfarrones, no tenía un corazón valiente cuando alguien le plantaba cara.
Tabaqui
Tabaqui era el insignificante chacal que intentaba hacer amigos adulando a todo el mundo, aunque en realidad lo único que buscaba era conseguir sus sobras. Hay muchísimos muchachuelos como Tabaqui, que se arrastran y se pegan a otros con la esperanza de que les regalen cosas, en lugar de trabajar para conseguirlas.
Ya veis, pues, que los animales de la selva se parecen mucho a las personas en su manera de ser.
Baloo y Bagheera
Pero en la selva hay más animales, de los que todavía no os he hablado.
Cuando llevaron a Mowgli a la Roca del Consejo, tenía que convertirse en uno de la manada, lo que significaba que debía aprender sus leyes y costumbres y llegar a ser un verdadero miembro de ella. Por eso, al viejo Baloo, el oso, que era sabio aunque gordo y dormilón, le encargaron que le enseñara las leyes. Bagheera, la gran pantera negra, fuerte y lista, se encargó de enseñarle a cazar y a trabajar en la selva.

Nombres de la selva
Espero que también vosotros, en vuestra Manada, aprendáis a llamar Akela a vuestro Jefe de Manada, porque él es vuestro guía. Si hay otros mayores que le ayuden, los llamaréis Baloo y Bagheera. Cuando habléis de todos ellos juntos, llamadlos los Viejos Lobos.
¿Y por qué no dar también nombres de la selva a los Lobatos de vuestra Manada?
Al Seisenero de los Lobos Grises, por ejemplo, se le puede llamar Hermano Gris; al Lobato más alegre, Rikki-tikki-tavi, o simplemente Riki. El secretario de la Manada se llamará Sahí (el puercoespín).
El lobezno
Al muchacho que quiere ser Lobato se le llama lobezno hasta que aprende las Leyes de la Manada, la Promesa, la Bandera, la Insignia, el Lema, el Uniforme, el Saludo y el Gran Clamor, junto con su significado. Entonces se le admite como Parchetierno y lleva el uniforme de los Lobatos.
Se le llama Parchetierno porque, cuando sale a cazar o a jugar en la selva, no sabe cómo hacerlo: se pierde, se cansa enseguida y sus pobres pies, o parches, acaban maltrechos. Pero en cuanto aprende algunas de las cosas que saben los mayores, se convierte en un Lobato de pura sangre.
El saludo
Es la seña secreta con la que los Lobatos saludan a su Jefe de Manada, a otros Lobatos y a los scouts.
Ya habéis aprendido el gran saludo que se usa en el Gran Clamor para saludar al Viejo Lobo; pero si os encontráis a Akela en cualquier otro momento, deberéis usar el saludo ordinario, que se hace así: con la mano derecha levantada a la altura de la cabeza, de modo que el índice toque la gorra.

¿Por qué hay que llevar dos dedos hacia arriba? Porque ya sabéis cómo es la cabeza de un lobo, con sus dos orejas tiesas, y precisamente esa cabeza es la que se usa como insignia de los Lobatos.

Los dos dedos del saludo representan las dos orejas del lobo.

Cuando os encontréis con otro Lobato, con un scout o con cualquier persona que lleve la insignia de los scouts o de los Lobatos, debéis saludarla.

Las dos orejas de la cabeza de lobo, que es la insignia de los Lobatos, y los dos dedos de la seña recuerdan constantemente al Lobato las dos partes de su Promesa.
La danza de Tabaqui
Tabaqui es el chacal, un individuo rastrero. Le da miedo estar solo, así que nunca se separa de los otros chacales, sus compañeros. Intenta aparentar que es un lobo, pero nunca sale a buscar su comida como el lobo, sino que la mendiga o se la roba a otros. Cuando la consigue, no da las gracias; al contrario, salta de un lado a otro, espanta la caza y se vuelve insoportable. Hay muchos muchachos como Tabaqui, que van de acá para allá gritando y haciéndose odiosos, molestando a todo el mundo y dispuestos a mendigar una moneda o un bocado, pero nunca a trabajar. Siempre están listos para burlarse de otros o ponerlos en ridículo cuando están tan lejos que no les pueden hacer nada, porque en realidad son unos cobardes.
Espero que ningún Lobato se merezca nunca que lo llamen Tabaqui.
Shere Khan era el tigre de aspecto feroz, pero tramposo. No era lo bastante hábil para cazar ninguna presa, así que se conformaba con ir a los poblados y matar corderos y cabras, e incluso ancianos indefensos si los encontraba dormidos, porque los hombres le daban mucho miedo.
Los Tabaqui tenían en gran estima a Shere Khan. Lo seguían a todas partes y, aunque él los engañaba siempre, le decían que era el rey de la selva y que no había nada mejor que él en toda la Tierra.
Por supuesto, solo lo hacían para que les diera un bocado de su comida. Yo he conocido a muchos Shere Khan entre los muchachos de aspecto feroz, que se pasaban la vida engañando a los más pequeños para conseguir que hicieran lo que ellos querían; pero en cuanto alguien, por pequeño que fuera, les plantaba cara, resultaban unos tremendos cobardes.
Juego: La danza de Tabaqui
Para la danza de Tabaqui, la Manada se divide en dos grupos. La mitad de los Lobatos, con un jefe que hace de Shere Khan, son los Tabaqui, y la otra mitad son los lobos, que, por supuesto, tienen a Mowgli con ellos.
Primero representan su papel los Tabaqui y Shere Khan, mientras los lobos descansan y esperan en un extremo de la sala (o del campo).
Los chacales forman un círculo alrededor de Shere Khan, que se pasea orgulloso por el centro, fanfarroneando todo lo que puede y como retando a todos y cada uno a pelear con él, mientras dice: «Yo soy Shere Khan, el Tigre Rey». Y los chacales, mientras giran a su alrededor, murmuran: «Chacal, chacal».
De pronto, uno de los Tabaqui sale del círculo, se arrastra hasta Shere Khan y le hace una profunda reverencia. Shere Khan, solo por divertirse, le suelta una patada a su seguidor. El chacal esquiva el golpe, hace otra profunda reverencia, como diciendo «gracias», y vuelve corriendo a su sitio. Mientras ha estado a la vista de Shere Khan se ha portado así, pero en cuanto queda a la espalda del tigre cambia por completo: deja de hacer reverencias y le hace una mueca.
«Bonito grupo de Lobatos, ¿verdad?». Pero esperad. Los lobos empiezan a moverse. Se lanzan sobre los Tabaqui y cada uno atrapa a uno de esos animales rastreros. Cuando el ruido y la pelea han terminado y los lobos descansan otra vez tranquilos con sus prisioneros, Shere Khan, que se ha puesto un poco nervioso con el alboroto, mira a su alrededor, ve que está solo y piensa: «Soy todavía más grande de lo que creía». Y ruge: «¡Soy Shere Khan, el Tigre Rey!», con la esperanza de que lo oigan los habitantes de la selva y se lo crean. Puede que los habitantes de la selva se lo crean, pero Mowgli siempre ha sabido que el tigre no es más que un fanfarrón cobarde, y ahora avanza hacia él muy despacio, con un brazo extendido (señalándolo con el dedo) y los ojos clavados en los del tigre. Shere Khan no puede sostener la mirada del hombre, siente miedo y, aunque sigue diciendo que es el Tigre Rey, se va achicando hasta tumbarse a los pies de Mowgli.

Con esto termina la danza, y toda la Manada corre a formar el Círculo de Parada.
Quizá os parezca una danza difícil, pero de verdad vale la pena enseñarla, porque los verdaderos Lobatos la hacen muy interesante y expresiva.
Otros, claro, la estropean porque no se meten en su papel. Todo el éxito depende de una cosa: de que en la Manada haya verdaderos Lobatos, que detesten a los presuntuosos, o, por el contrario, de que nadie se haya tomado siquiera la molestia de pensar en ellos.
Pronunciación de los nombres de la selva
Algunos nombres de El libro de la selva son difíciles de pronunciar, así que intentaré ayudaros:
- Akela: A-que-la.
- Bagheera: Ba-gui-ra.
- Banderlog: Ban-der-log.
- Kaa: se pronuncia «car», pero haciendo sonar la erre apenas.
- Mowgli: Mou-gli.
- Shere Khan: Sher-can.
- Tabaqui: Ta-ba-qui.
Juego: Tirar el tarugo
Se pone de pie un trozo de madera, de modo que tenga unos sesenta centímetros de alto y que un muchacho pueda derribarlo o saltarlo con facilidad; si no hay otra cosa, puede usarse un balón de fútbol.
Los Lobatos forman un círculo a su alrededor, cogidos de las manos, y, tirando unos de otros, tratan de conseguir que alguno toque el tarugo y lo derribe. Si lo consiguen, el que lo ha derribado sale del círculo. Gana el último que queda.