Introducción a la novena edición (1983)
Escultismo para muchachos, de Baden-Powell, apareció por primera vez en seis entregas quincenales entre enero y marzo de 1908. El contenido de aquellas entregas se retocó ligeramente, se editó y se publicó como libro en mayo de 1908.
El libro encendió de inmediato la imaginación de los muchachos de las Islas Británicas y se lanzó a la conquista del mundo. Se tradujo a varios idiomas, y los muchachos de muchos países adoptaron el nuevo programa. La Hermandad Mundial del Escultismo empezaba a surgir poco a poco.
Desde mayo de 1908, Escultismo para muchachos, con sus traducciones y adaptaciones, se ha reproducido en millones de ejemplares que han influido en la juventud de casi todos los países. El Movimiento Scout, nacido de ellas, ha alcanzado un crecimiento al que jamás se acercó ningún otro movimiento juvenil.
Al terminar la Segunda Guerra Mundial, muchos de nosotros sentimos la necesidad de que las verdades sencillas sobre la honradez, la caridad, la ayuda a los demás y la confianza en uno mismo, que Baden-Powell expresó con tanta eficacia, se reafirmaran ante el mundo. Con ese propósito se publica esta edición de la Hermandad Mundial de Escultismo para muchachos.
La idea fue de William Hillcourt, director de Arte Scout de los Boy Scouts de los Estados Unidos. Su propuesta recibió el apoyo entusiasta de Elbert K. Fretwell, Jefe Scout Ejecutivo, y de Lorne W. Barclay, director nacional de Publicaciones de los Boy Scouts de los Estados Unidos. Lady Baden-Powell, la Asociación de Scouts del Reino Unido y la Oficina Scout Mundial acogieron la propuesta con agrado. Hillcourt editó y preparó entonces el manuscrito, a plena satisfacción de todos los interesados, y recibió valiosas sugerencias de Frank E. L. Coombs, editor de Publicaciones de la Asociación de Scouts de Canadá.
Esta edición de Escultismo para muchachos sigue la última edición revisada por Baden-Powell, pero se ha hecho un esfuerzo especial por presentarla en el estilo que B.-P. habría usado para una edición de la Hermandad Mundial. El enfoque internacional ha sustituido al puramente nacional, de modo que se han eliminado las referencias a costumbres británicas difíciles de entender fuera del Reino Unido. Se ha tenido muy en cuenta la opinión de los muchachos, como B.-P. habría querido.
Los doscientos dibujos que ilustran la edición se han escogido entre un gran número de libros y artículos, y forman la mayor selección de ilustraciones del propio B.-P. reunida en un solo volumen.
Además de a las personas ya mencionadas, hay que dar un reconocimiento especial a los Boy Scouts de los Estados Unidos, que cargaron con el trabajo de editar, imprimir y publicar este libro; y a la Asociación de Scouts del Reino Unido y a C. Arthur Pearson Ltd., por su amable colaboración y por haber dado permiso para imprimir esta Edición de la Hermandad Mundial de Escultismo para muchachos.
El Jefe Scout Mundial, que escribió Escultismo para muchachos en 1907, demostró seguir siendo el mismo visionario práctico cuando, en julio de 1939, escribió lo siguiente:
«Corresponde al hombre recuperar para sí las bendiciones de la paz, con la prosperidad y la felicidad que trae para todos.
»Como primer paso para lograrlo, hay que desarrollar un espíritu de buena voluntad y tolerancia, de verdad y de justicia, que sustituya a la envidia, al odio y a la malicia.
»Dentro de muy poco, los muchachos de hoy serán los hombres de sus respectivos países. Parece que a nosotros, los scouts, se nos brinda la oportunidad de ayudar a que el péndulo vuelva hacia el sentido común, la caridad, el amor y el servicio.
»Por fortuna, nuestro Movimiento se ha convertido en una Hermandad Mundial, en la que reinan la comprensión mutua y la camaradería.
»Esto es lo que el Escultismo entiende por Hermandad Mundial».
John S. Wilson