Escultismo alrededor del mundo
16. Townsville
Para nosotros, Townsville es el comienzo de la Australia civilizada. Es una de las ciudades más septentrionales de Queensland. Nos dio mucha pena terminar aquella parte del viaje que nos había puesto en contacto con los cingaleses en Ceilán; con los malayos, chinos, indios y japoneses en Malasia; con los javaneses en Java; con los aborígenes australianos de Port Darwin, y con los isleños del estrecho de Torres y de la isla Thursday. Ahora dejamos todo eso atrás y llegamos a la Australia propiamente dicha, para disfrutar de nuevo del gozo de encontrarnos con nuestros hermanos australianos, que son también súbditos del Rey como nosotros.
En Australia hay muchos swagmen. ¿Qué es un swagman? En realidad es un vagabundo o un trotamundos, un hombre que recorre el país a pie con su swag cruzado sobre los hombros: el hatillo con todas sus cosas. El swag suele consistir en una muda de camisa, los calcetines y zapatos que tenga, todo enrollado en su manta, o su bluey, como la llaman en Australia, y, por supuesto, sus cacharros para cocinar y su hacha. (N. del T.: se conserva la palabra inglesa, que puede traducirse también como «botín» o «guirnalda»; conviene tener en cuenta estos sentidos para entenderla bien.)

Townsville es una ciudad muy extensa, a orillas de una bahía inmensa rodeada de montañas: un lugar precioso.
No tuvimos tiempo de desembarcar, pero los scouts y las guías fueron tan amables que cogieron una lancha y vinieron a vernos a bordo. Nos trajeron muchas flores preciosas y fruta: plátanos, papayas, mangos y hasta una variedad inglesa de manzanas. También me regalaron un collar hecho con goma de eucalipto, aunque normalmente no llevo collares.
Mientras estábamos fondeados, mis «secretarias» y otras personas echaron anzuelos, y todos confiaban en que su habilidad les permitiría pescar un tiburón. Es verdad que solo sacaron uno pequeño, de 3 pies (casi un metro) de largo, pero era un tiburón, un tipo con una cara muy desagradable.
En estas aguas abundan los tiburones, los cocodrilos y las serpientes venenosas. Aunque las amplias playas de arena y el agua clara y fresca invitan a bañarse, el único sitio donde puede hacerse sin peligro es en alguno de los muchos lugares de baño que están cercados para dejar fuera a semejantes visitantes.
Uno suele pensar que los cocodrilos solo viven en ríos de agua dulce y en pantanos, pero aquí, en Australia, también se encuentran en el agua salada de las desembocaduras. Son bestias feas, además de agresivas y terriblemente astutas.
Hace poco leí una historia sobre un cocodrilo que vivía en un río de esta parte de Australia. En la orilla vivía una familia con niños que iban todos los días a la escuela, a unas cuatro millas (más de seis kilómetros), en una barca. Remaban ellos mismos: por la mañana llegaban hasta la escuela, amarraban allí la barca y por la tarde volvían remando a casa.
Un día vieron que un cocodrilo horrible nadaba detrás de la barca en cuanto se pusieron en marcha. Al día siguiente, allí estaba otra vez. Así que al otro día cargaron la barca de piedras y, cuando el cocodrilo empezó a seguirlos, los chicos lo apedrearon.
Pero eso no lo detuvo. Un día, cuando los alumnos ya estaban reunidos a la puerta de la escuela, se armó un tremendo alboroto.
El maestro salió corriendo y vio a los chicos remando como locos hacia la orilla, perseguidos por el enorme y horrible hocico del cocodrilo. No esperaron a llegar al embarcadero: dejaron la barca en el banco de arena más cercano y saltaron todos a tierra, menos uno.

La hermana mayor, una muchacha de unos trece años, se quedó en la barca. El cocodrilo apoyó la cabeza en la borda para atraparla, y ella le golpeó con un remo con todas sus fuerzas. Pero él se acercó todavía más.
Cuando puso las patas delanteras sobre la barca, la borda, naturalmente, se hundió, y la valiente muchacha cayó muy cerca de aquellas terribles mandíbulas. Aun así, consiguió mantener el equilibrio y escabullirse antes de que la atrapara.
Esto te enseña lo agresivos que pueden llegar a ser estos cocodrilos. Ahora los chicos prefieren ir andando a la escuela en vez de en barca. ¿Te extraña?